Productos chinos con marcas chinas

Hace unos 30 ó 40 años, lo Made in Japan era poco valorado y, en algunos casos, despreciado.
Pero el tiempo pasó, y ahora todo lo japonés es sinónimo de vanguardia tecnológica y sofisticación.

¿Sucederá lo mismo con lo Made in China?
Si bien la industria de ese país se ha orientado hacia los artículos populares de bajo precio, también es cierto que está produciendo para grandes marcas internacionales.

Ahora, el próximo paso será la implantación de productos chinos con marcas chinas.

Los electrodomésticos Haier Group, las bebidas alcohólicas Tsingtao y las heladeras Kelon, son algunos de los logotipos que ya se están viendo en Occidente.

Naturalmente, el arribo de las marcas también está acompañado por un adecuado servicio de pre y postventa.

Volviendo al ejemplo de Japón, es bueno recordar que Toyota se ubicó en el sector más bajo cuando entró al mercado estadounidense del automóvil.
Más tarde, se reposicionó a través de su modelo Lexus, conocido como “el Mercedes-Benz nipón”.

Algo similar sucedió con los pianos Yamaha. Comenzaron por el segmento inferior y luego ascendieron hacia los escalones premium.

Como un síntoma más de este interés de China por sus marcas, hace un año la Asociación de Marcas Chinas y la revista China Hoy, realizaron un estudio acerca de la opinión de los extranjeros sobre las marcas locales por medio de cuestionarios que podían enviar los lectores.
 
Domingo Sanna
Gerente de Marketing
South Cone Region
 
Michael Dell
En su reciente visita a Brasil, Michael Dell habló sobre la región, sus funciones dentro de la empresa y el Modelo Directo. “A pesar de los elevados impuestos y del negocio ilegal, todavía es posible crecer.
Esta región tiene un potencial muy importante”, aseguró, refiriéndose al mercado de América Latina, donde en algunos países como Brasil, con una de las mayores tasas de informalidad en la comercialización de computadoras, el negocio de clones alcanza al 75% de las ventas. Por otra parte, comentó: “La globalización es muy importante para nuestra estrategia. El 95% de nuestros clientes no vive en los Estados Unidos. Es preciso ir allí donde están los consumidores, para escucharlos, conocer acerca de su cultura y entender sus necesidades”. Con respecto a su cargo, dijo: “Ya no soy CEO”, refiriéndose a la decisión tomada hace menos de un año, cuando nombró en su lugar a Kevin Rollins y él pasó a presidir el directorio. “Detectar cuáles son las áreas en las que uno no es el mejor, aquellas cosas que uno no sabe hacer, compartir el poder y delegar son algunas de las máximas para poder dirigir una empresa.” En lo que hace a los inicios de la compañía y al Modelo Directo, explicó: “Cuando nosotros empezamos, la competencia nos subestimó. No nos prestaron atención ni entendían lo que hacíamos. Eso nos benefició. Los resultados mostraron el éxito del ‘Modelo Directo’”. Esa estrategia, mediante la que multiplicó infinitas veces los US$ 1000 iniciales invertidos en 1984, es hoy un caso de estudio en las principales universidades, y se sustenta, básicamente, en la relación directa entre el fabricante y cliente –sin intermediarios en la fabricación, comercialización y distribución–. El foco está puesto en el mercado corporativo. Sólo un 12% de las ventas se concreta entre el público masivo. “La gran ventaja del Modelo Directo es que permite estar cerca del consumidor y eso nos da información privilegiada del cliente, a la que la competencia, al tener un filtro, no puede acceder”, aseguró.


Fuente: revista Apertura, de Buenos Aires, www.apertura.com

 
Tendencias: Más allá de la unidad lógica SCSI de 2 TB
 
Suri Brahmaroutu, arquitecto y estratega de software
 
Hoy, los principales sistemas operativos y el software de virtualización de almacenamiento, producidos por fabricantes como Veritas y EMC, les permiten a los usuarios crear grandes conjuntos de almacenamiento que comprenden múltiples dispositivos destinados a tal fin. La medida de estos conjuntos (conocidos también como volúmenes, unidades lógicas o discos virtuales) está restringida a 2 terabytes (TB), debido a las limitaciones del protocolo Small Computer System Interface (SCSI). Así mismo, el esquema prevaleciente de partición de disco según la arquitectura x86 circunscribe la medida de la partición a 2 TB. Las tecnologías como Microsoft® Dynamics Disks y EMC® MetaLUNs permiten agregar unidades lógicas múltiples dentro de una unidad lógica compuesta que puede ser mayor de 2 TB. Por lo tanto, es posible crear y formatear un sistema único de archivo o base de datos mayor de esa medida.
Sin embargo, existen ciertas desventajas en el desempeño asociadas con esas unidades lógicas compuestas, debido a las capas adicionales de la virtualización de almacenamiento requerida. Se espera que surja, en pocos años más, una fuerte demanda para las unidades lógicas originalmente mayores de 2 TB. Se requiere una solución que haga posible que las medidas de las unidades lógicas y las particiones escalen más allá de los 2 TB, y dentro de la capacidad de disco de petabyte en el futuro. Inicialmente, estas unidades lógicas mayores es posible que aparezcan en entornos de high-performance computing (HPCs), que tengan que tratar con conjuntos de datos superiores a 2 TB. Los casos típicos son las aplicaciones de bioinformática, petroquímica y meteorología, así como los clubes Web que soportan sitios para descarga de música y multimedia. Junto con ellos, muchas aplicaciones de manejo de almacenamiento, tales como las de resguardo, se benefician de la capacidad de dirigir los datos como una unidad lógica simple más que como unidades lógicas múltiples. Las crecientes capacidades de los discos simples también derivarán hacia la necesidad de soporte original para las unidades lógicas mayores de 2 TB. En poco tiempo más, estarán a la venta drives ATA de 500 GB (o 0,5 TB). Si las capacidades históricas continúan creciendo, los drives simples con más de 2 TB de capacidad podrían estar disponibles al concluir esta década. A los fines prácticos, estas mayores capacidades de los drives simples requerirán que el límite de partición de 2 TB de las unidades lógicas se extienda. Este informe muestra la limitación de 2 TB de las unidades lógicas, y los cambios producidos en el protocolo SCSI y en el esquema de partición de disco de x86 actualmente en curso. Se han identificado los cambios asociados a los sistemas operativos, los drivers de clasificación de disco y el firmware del Redundant Array of Independent Disks (RAID). Para ello, se organizó la información alrededor de las dos operaciones fundamentales involucradas en la creación y uso de los sistemas de almacenamiento SCSI: crear una unidad lógica y llevar a cabo operaciones I/O en ella.


Creación de unidades lógicas SCSI
El software de virtualización de almacenamiento se utiliza para crear unidades lógicas SCSI, algo similar a un gran conjunto que abarca múltiples drives físicos. Al igual que un disco drive físico, la unidad lógica habitualmente es particionada y formateada antes de que pueda ser utilizada. Una partición es un espacio contiguo de almacenamiento en un disco físico o lógico, que funciona como un disco físico separado. Las herramientas de partición de discos crean varias estructuras de datos y las escriben en el disco una vez que éste fue particionado. El formato de estas estructuras varía en función de la arquitectura del equipo informático involucrado. Los equipos basados en la arquitectura Intel® x86 exigen discos para particionar que respeten el formato Master Boot Record (MBR). En contraste, los equipos informáticos basados en la arquitectura Intel Itanium® exigen discos a ser particionados siguiendo el formato Globally Unique Identifier (GUID) Partition Table (GPT). Este sistema operativo, que desconoce las estructuras de datos, describe las características, incluyendo la medida de las particiones y los sectores constituyentes del disco.


MBR limita la medida de partición del disco a 2 TB
Dentro de la estructura de datos del MBR, la tabla de partición contiene información que describe cómo se particiona el disco. Cada ingreso en la tabla realiza un listado de la locación cylinder/head/sector (CHS) por cada partición, así como información del tipo de partición realizado.
El campo de cuatro bytes en la tabla de partición restringe el número total de sectores de la unidad lógica a 232 – 1. Por lo tanto, bajo la arquitectura x86, la medida máxima de partición utilizando el estándar de sectores de 512 bytes, es 2 TB. Esta limitación a la medida de la partición debe ser direccionada de modo que las aplicaciones aprovechen las ventajas de las unidades lógicas de gran tamaño, que son potenciadas por los cambios en el conjunto del SCSI Block Command (SBC) explicado en la próxima sección.
La industria está enfrentando las restricciones de la tabla de partición del MBR, adoptando el formato GPT usado en la arquitectura Intel Itanium. El GPT identifica y define las particiones por medio de sus logical block addresses (LBAs), antes que por la locación CHS. El direccionamiento CHS es poco adecuado para los drivers de disco del sistema operativo que acceden al disco de almacenamiento de manera directa, porque requiere que los drivers estén al tanto de la geometría del drive de disco. Con los LBAs, los bloques de disco se numeran en una secuencia lógica. El firmware del drive de disco convierte los equivalentes de LBA y CHS. El formato GPT tiene 8 bytes (o 64 bits) de LBA, lo cual se puede adecuar a las medidas de partición más allá del actual límite de 2 TB asociado al formato MBR. De hecho, un esquema de direccionamiento de 64 bits de LBA tiene la capacidad de adaptarse a particiones de hasta 16 exabytes.
A fin de implementar el GPT, los fabricantes de sistemas operativos deben proveer el soporte para el disco de partición de GPT, y las herramientas para migrar un disco desde MBR hacia GPT. Las herramientas de Linux están actualmente en el mercado. Por su parte, Microsoft aún no ha anunciado sus planes al respecto.
Los cambios adicionales necesarios para soportar los LBAs de 64 bits se detallan en la siguiente sección.


Para llevar a cabo las operaciones de I/O
El SCSI es una de las interfaces primarias utilizadas para conectar los dispositivos de almacenamiento con los equipos informáticos. La definición de la interface está a cargo del T 10 Technical Committee, integrado por representantes de los principales fabricantes de equipos informáticos, hard-drive y componentes. La interface SCSI ha ido evolucionando según las sucesivas versiones del estándar SCSI, desde 1986. La actual definición del SCSI, fijada en 1997, usa un direccionamiento de una longitud de 4 bytes de LBA, lo cual limita la medida direccionable a una unidad lógica a 2 TB. Un estándar revisado, llamado SBC, que será dado a conocer a inicios del 2005, extiende el direccionamiento a 8 bytes para adecuarlo a las medidas de las unidades lógicas mayores de 2 TB.
Llevar adelante esa especificación revisada requerirá modificar varios componentes del hardware que manejan los requerimientos de I/O.
La Figura 1, incluida en el apartado “I/O del SCSI”, muestra los componentes de alto nivel –desde las aplicaciones hasta lo arreglos de almacenamiento físico– involucrados al leer y escribir en una unidad lógica SCSI. Los detalles del esquema de partición de la unidad lógica, así como los cambios asociados a la norma revisada de conjunto del SCSI están ocultos (o han sido abstraídos) de las aplicaciones de los usuarios y de la mayoría de los sistemas operativos. Por esta razón, es posible que los cambios impacten directamente sólo en la columna del driver de disco, y en el firmware del RAID controlante1.

 Figura 1. Flujo de I/O en el SCSI

Columna del driver de disco
El actual estándar SBC establece un Command Descriptor Block (CDB) de 10 bytes, estructura de datos empleada para conectar los comandos del SCSI. El CDB comprende un campo de 4 bytes de LBA. El primitivo estándar SBC-2 establece una definición de CDB de 16 bytes. La columna del driver de disco debe ser actualizada a fin de soportar los comandos que usan los nuevos CDBs de 16 bytes.
La Figura 2 es una muestra de alto nivel del modelo de driver de disco de Microsoft, formado por un disco clasificador, un puerto y drivers minipuerto. El modelo de driver de Linux es similar, con un bloque de I/O, y drivers de capas medias y bajas.

 Figura 2. Modelo del
 driver de disco de
 Microsoft


. El driver clasificador de disco
Los fabricantes de Microsoft y Linux brindan drivers clasificadores (o bloques de I/O) que manejan tipos específicos (o clases) de dispositivos tales como drives de discos. El rol principal del driver clasificador de disco es construir un SCSI CDB al recibirse un I/O request packet (IRP).
El driver clasificador empaqueta el CDB dentro de un SCSI Request Block (SRB) y lo traspasa al driver de puerto SCSI. Por lo tanto, el driver clasificador debe modificarse ya que construye el CDB.

. Drivers de puerto y minipuerto SCSI
Los drivers de puerto son, por lo general, provistos por los desarrolladores de sistemas. Por otro lado, los drivers de minipuertos son producidos por los fabricantes de hardware. El driver de puerto SCSI programa el disco controlador, y determinada ciertos pasos y valores de target especificados en el SRB. Luego, éste es enviado desde el driver de minipuerto. El driver de puerto de SCSI no altera los contenidos del CDB. Por este motivo, no es probable que los drivers de puerto deban ser actualizados, así como tampoco que se exigirán cambios en los drivers de minipuerto.


Soporte de los sistemas operativos de Microsoft y Linux
A partir de todo lo mencionado hasta aquí, puede concluirse que el soporte del fabricante del sistema operativo es clave para la transición dentro de esta industria. Estos fabricantes deben proveer el soporte y las herramientas de partición de los discos GPT, a fin de migrar un disco desde MBR hacia GPT, así como para actualizar los drivers. Las herramientas de Linux para la partición y migración de los discos ya se encuentran disponibles, y se espera que Microsoft ofrecerá herramientas similares en el corto plazo. Del mismo modo, la versión 2.6.x del bloque de capa de Linux, equivalente al driver clasificador de Microsoft, soporta LBAs de 64 bits. (Esta funcionalidad no ha sido aún testeada de manera total por la comunidad de Linux.) Microsoft aún no anunció sus planes referentes a la modificación de los drivers de disco clasificador.


El firmware del RAID
El firmware del RAID controlador debe ser actualizado para reflejar los cambios en el estándar del SCSI. Ese firmware procesa cada CDB recibido desde el driver de la capa superior. El firmware puede particionar un CDB en varios CDBs, antes de pasar a los respectivos drives de disco físicos. Los fabricantes de RAID están actualizando el firmware adecuadamente a fin de manejar los CDBs con LBAs de 8 bites. Los productos de la próxima generación que soporte unidades lógicas de más de 2 TB, según se espera, serán presentados por distintos fabricantes de RAID a lo largo del 2005.


Sistemas de archivo
Los sets con grandes volúmenes de datos generalmente son alojados en sistemas de archivos, y no en bases de datos. Por esta razón, la capacidad de los sistemas de archivo es un asunto fundamental en toda discusión sobre sistemas de almacenamiento de gran dimensión (esto es, petabyte). La arquitectura del Microsoft Windows NT® file system (NTFS) ha sido concebida para dar cabida a 264 bytes, o 16 exabytes, de almacenamiento de archivo. Los sistemas de archivo Linux extended (EXT) 2 y EXT 3 pueden alojar 8 y 16 TB, respectivamente, por sistema de archivo en entornos de procesador de 3 bits. Además de ello, muchos sistemas de archivo basados en UNIX®, incluyendo XFS, ReiserFS y JFS de IBM, poseen límites más amplios. Por lo tanto, en teoría es posible implementar un gran sistema de archivo con un simple nombre de espacio sobre una capacidad de almacenamiento dada. No se requieren cambios adicionales a realizar en estos sistemas para soportar las unidades lógicas mayores de 2 TB.


Conclusión
Con los próximos cambios en el esquema de partición de x86, los drivers de disco SCSI y el firmware para RAID SCSI, las configuraciones de las unidades lógicas que resulten mayores de 2TB se transformarán en algo factible, aunque esas unidades deben tener una dimensión manejable de manera que los conjuntos de datos puedan ser resguardados y restaurados eficientemente. Estas restricciones prácticas es muy probable que determinen la medida máxima de las unidades lógicas que esté por debajo del petabyte. Los cambios planteados en este documento requieren un esfuerzo coordinado entre los fabricantes de sistemas operativos, y los de hardware para servidores y almacenamiento. Sumado a ello, los desarrolladores de software que generen sistemas para grandes bases de datos y archivos, así como los productores de sistemas como Dell, deben asegurar que las nuevas columnas de drivers funcionen adecuadamente al integrarse interoperativamente en las actuales “plugfests” del sector, e invertir en validaciones extensivas para garantizar la retrocompatibilidad. Se espera que a mediados del 2005 se lancen al mercado soluciones de inicio a fin que soporten 2 TB y unidades lógicas mayores.
 
Las nuevas regulaciones del gobierno de Estados Unidos sobre archivo y retención de documentos, podrán hacer que las compañías inviertan más en sistemas de almacenamiento de alta capacidad. Además, el creciente despliegue de servidores equipados con procesadores de 64 bits acelerará la demanda de sistemas de almacenamiento de alta capacidad, ya que ellos pueden direccionar y procesar mayores grupos de datos.
 
Ésta no es la primera vez que la industria tiene que superar los límites de los discos de direccionamiento. La especificación de diseño original para la interface ATA definía un direccionamiento de 28 bits, lo cual limitaba la capacidad de un disco rígido ATA a 137 GB. Esta restricción forzó a los usuarios a la partición de los discos rígidos más grandes en múltiples unidades lógicas. En el 2001, se especificó en la revisión ATA/ATAPI-6 un método de direccionamiento de 48 bits, ampliando así el soporte de los drives ATA con una capacidad de hasta 144 petabytes.
 
I/O del SCSI
La mayoría de los requerimientos de I/O comienzan cuando una aplicación abre un archivo de manejo y llama a una rutina de I/O. La rutina habitualmente es provista por una biblioteca de lenguaje (como C++), o un subsistema del entorno como la application program interface (API) Win32®. El subsistema (o biblioteca del lenguaje, si está vinculado al programa) se comunica con un servicio de llamado de un sistema I/O nativo. El manager de I/O acepta el llamado de servicio y el archivo asociado de manejo crea el I/O request packet (IRP), y se lo envía al sistema de archivo. Éste posee un gran control sobre la operación de I/O en ese punto, y eventualmente reenvía el requerimiento al manager del volumen. Este manager crea un nuevo IRP y se lo remite al driver del disco. En ese momento, ninguno de los procesos se realiza en el nivel de la unidad lógica. Comenzando con la columna del driver de disco, sin embargo, los procesos de I/O deben actuar en el nivel de la unidad lógica y, por lo tanto, están potencialmente sujetos a cambios en el soporte mayores a las unidades lógicas de 2 TB.
 
Soporte en el BIOS legacy para las LUNs bootable mayores de 2 TB
Por lo general, el cargador de choque del BIOS y el sistema operativo toman como modelo una tabla de partición del estilo MBR. Este código puede también ser modificado para alojar el GPT. Junto con ello, los drivers que sirven los llamados del BIOS INT 13, deben modificarse. Los llamados del INT 13 son utilizados por el sistema operativo y las aplicaciones, para que el I/O acceda a los discos rígidos antes de cargar los drivers del controlador de disco. Para soportar las LUNs mayores de 2 TB, los drivers que sirven los llamados del INT 13 deben estar equipados como para manejar un direccionamiento de LBA de 64 bits. Debido a que no existe un evidente impulso de la industria por las particiones bootable mayores de 2 TB, Dell no tiene planeado incorporar soporte de GPT dentro de su BIOS.
 
Para más información:

. Virtual Storage Redefined - Technologies and Applications for Storage Virtualization, Paul Massiglia y Frank Bunn, VERITAS Software Corporation, abril 2003.
. Propuesta de trabajo de SCSI Block Commands - 2 (SBC-2):
www.t10.org/ftp/t10/drafts/sbc2/sbc2r16.pdf.

1 El servicio de manejo del volumen no debería requerir cambios para sopotar un LBA de 64 bits. Sin embargo, algunos fabricantes de manejo de volúmenes pueden haber decidido limitar el código rígido de LBA en sus aplicaciones. Éstas necesitan ser reescritas para habilitar las medidas de las unidades lógicas mayores de 2 TB.


Este documento tiene únicamente fines informativos y puede presentar errores tipográficos e imprecisiones técnicas. El contenido se muestra tal como fue generado por el autor, y no implica garantías de ningún tipo.
Fuente: www.dell.com/r&d

 
Sic: La evaluación de 360º
“En Dell, tenemos que pasar [cada año] por una evaluación de 360º. Kevin [Rollins], yo mismo y todos nuestros líderes. A tal fin, llega una persona externa y entrevista a los individuos con los que trabajamos, e incluso a personas que están un par de escalones más abajo en la organización, y ellos hablan sobre qué es lo que Michael está haciendo bien, qué no está haciendo tan bien y qué debería mejorar, qué le gustaría ver más a menudo y menos a menudo, y ese tipo de cosas. Históricamente, uno de mis desafíos se relaciona con la forma en que comenzó esta compañía. Solía poner una gran barrera entre la gente y yo, incluso con aquellos con los que trataba de manera cercana. Algunas veces, no desarrollé esas relaciones tanto como habría deseado. Eso es algo en lo que he estado trabajando y logré algunos avances.
Éste es un procedimiento de evaluación habitual por el que pasa cada miembro del equipo, y luego tenemos la obligación de reunirnos y presentar nuestros resultados.
Ello demuestra un intenso deseo de aprender y mejorar de cada uno de nosotros en la organización. Si yo puedo aceptarlo, también puede Kevin y, por cierto, cualquiera puede.”


Fuente: Michael Dell, Hitotsubashi University, Tokio, Japón, mayo de 2004, en www.dell.com.

 

Curiosidades: Las vueltas de la @
El filósofo español del siglo XVII Baltasar Gracián, decía: “Más vale un grano de cordura que arrobas de sutileza”. Y se refería a la arroba como unidad de peso y de capacidad.
La palabra proviene del árabe “ar-roub”, cuyo significado es “cuatro”. Y, de hecho, equivalía a la cuarta parte de un quintal. A finales del siglo XVI, una arroba era igual a 11 kilos o 22 litros, aproximadamente.
Su símbolo, la @, nació con los copistas del latín, en la Edad Media. En sus escrituras, consignaban la preposición “ad” que significaba “hasta” o “hacia” y, debido a que necesitaban ahorrar tiempo y espacio, la acortaron empleando una imagen semejante a un 6 reflejado.
Luego, sin conocerse bien el motivo, el símbolo pasó a identificar a la arroba.

Su primera representación escrita se descubrió en una carta enviada de Sevilla a Roma por un mercader de Italia, en 1536. En la misiva,
se anunciaba la llegada de tres embarcaciones que portaban mercaderías
de América: “Así, una @ de vino, que es 1/13 de un barril, vale 70
u 80 ducados”.

Avanzando hacia épocas más recientes, en Estados Unidos se la empleó para representar “at” en la indicación de un precio unitario. Por ejemplo, dos sillas a 4 dólares cada una, se expresaba en un documento como “2 chairs @ $ 4”, y también para aclarar una cotización: “Liras 300 @ $ 1”, que equivale a decir que cada lira vale 1 dólar.
En 1972, el ingeniero estadounidense Ray Tomlinson, considerado el inventor del correo electrónico, mandó el primer e-mail utilizando, para separar el nombre del usuario del domicilio, la arroba.

Más tarde, en la década del 80, cuando se fijó un protocolo standard para el e-mail, se estableció que el formato universal de las direcciones estaría compuesto por el nombre del usuario, seguido por la @ y, a continuación, el nombre de la computadora donde se encontrara el usuario. Luego, esto último fue reemplazado por el nombre del proveedor de servicios de Internet, o el de la organización a la que perteneciera el usuario.

La arroba fue elegida porque era un signo sumamente reconocible en Estados Unidos. Además, se la utilizaba en informática y se encontraba entre los caracteres de los teclados. Y, sobre todo, porque respondía a otro significado de at: “en”.

Finalmente, resulta interesante conocer cómo se la llama en distintos idiomas. En sueco, es “alfaslang”, que quiere decir “alfa manguera”; en danés, “snabel-a”, “a con rama”; en francés, “escargot”, “caracol”; en italiano, “chiocciolina”, “caracolito”; en idish, “shtrudel”, “pastel arrollado”; y en noruego, “kanel-bolle”, “torta espiralada”.
 

Fuentes:
www.anyan.com.ar
www.mixmarketing-online.com

 
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